Cómo se rebalancea una cartera y cada cuánto hacerlo

Cómo se rebalancea una cartera y cada cuánto hacerlo: una balanza con monedas en equilibrio

Entender cómo se rebalancea una cartera empieza por un hecho sencillo: si construyes una cartera con el 80% en renta variable y el 20% en renta fija, esa proporción no se mantiene igual para siempre. Si la parte de acciones sube más que la de bonos durante un tiempo, la proporción real puede pasar a ser 87/13, con más riesgo del que elegiste al principio. Rebalancear es corregir esa desviación. Aquí verás cómo se rebalancea una cartera y por qué la pregunta de cada cuánto hacerlo tiene más de una respuesta razonable.

1 al año

La frecuencia de rebalanceo más eficiente para la mayoría de particulares, según el estudio de Vanguard de 2022: hacerlo más a menudo apenas mejora el resultado y suma costes.

Por qué se rebalancea una cartera: la desviación exacta

Cada activo de una cartera evoluciona a su ritmo. Si la renta variable sube un 20% en un año y la renta fija se queda plana, el peso de la renta variable dentro del conjunto crece automáticamente, sin que tú hayas decidido nada. Rebalancear consiste en vender una parte de lo que ha crecido de más y comprar lo que se ha quedado por debajo, para volver a la proporción original.

Los dos métodos para decidir cuándo

Hay dos formas habituales de decidir cuándo se rebalancea una cartera. La primera es por calendario: revisar la cartera en una fecha fija, por ejemplo una vez al año, y corregirla si se ha desviado. La segunda es por banda o umbral: revisar la cartera con la frecuencia que sea, pero solo actuar cuando algún activo se ha desviado más de un margen fijado de antemano, por ejemplo 5 puntos porcentuales sobre su peso objetivo.

Un estudio de Vanguard de 2022 (Rational rebalancing) concluye que, para la mayoría de los particulares, los que no necesitan seguir un índice al milímetro ni venden para compensar pérdidas, rebalancear una vez al año es el método más eficiente: hacerlo con más frecuencia (mensual o trimestral) no reduce el riesgo lo suficiente como para justificar el coste adicional en comisiones e impuestos, y hacerlo con mucha menos frecuencia (cada dos años o más) deja que la cartera se desvíe más de la cuenta.

Un ejemplo de rebalanceo con números

Supón una cartera de 10.000 € con un objetivo de 80 % en renta variable y 20 % en renta fija: 8.000 € y 2.000 €. Durante un año, la renta variable sube un 20 % y la renta fija se queda igual. Las cifras son hipotéticas.

Renta variableRenta fijaTotal
Al empezar8.000 € (80 %)2.000 € (20 %)10.000 €
Un año después9.600 € (82,8 %)2.000 € (17,2 %)11.600 €
Rebalanceando con traspaso9.280 € (80 %)2.320 € (20 %)11.600 €
Rebalanceando con una aportación9.600 € (80 %)2.400 € (20 %)12.000 €
Ejemplo hipotético de rebalanceo de una cartera 80/20 tras una subida del 20 % de la renta variable.

Para volver al 80/20 hay dos caminos. El primero es mover 320 € de la parte de acciones a la de bonos. El segundo, aportar 400 € nuevos solo a la renta fija, sin vender nada. Los dos llevan a la misma proporción; el segundo, además, no genera ninguna operación de venta.

La forma más barata de rebalancear: con las aportaciones nuevas

Si aportas dinero nuevo de forma periódica, la manera más sencilla de rebalancear es dirigir esas aportaciones hacia el activo que se ha quedado por debajo de su peso objetivo, en lugar de vender lo que ha subido. El resultado final es el mismo, la cartera vuelve a su proporción, pero sin vender nada: no hay comisión de venta y, salvo que la desviación sea muy grande, no hace falta tocar lo que ya está invertido.

La fiscalidad cambia según qué tengas: fondos o ETFs

Cuando sí hace falta vender para rebalancear, el producto que tengas cambia por completo la factura fiscal. Con fondos indexados, mover dinero de un fondo a otro para corregir la proporción puedes hacerlo mediante un traspaso, amparado por el artículo 94 de la Ley del IRPF: no se considera una venta a efectos fiscales, así que no tributas en ese momento. Con ETFs o acciones, cualquier venta para reequilibrar es una venta real: si hay ganancia, tributa ese mismo año, porque los ETF están excluidos del régimen de traspasos desde el 1 de enero de 2022. Si prefieres no ocuparte tú, los roboadvisors rebalancean la cartera automáticamente.

Con las cifras del ejemplo anterior: si la renta variable fuera un ETF comprado por 8.000 € que ahora vale 9.600 €, la sexta parte de su valor es plusvalía. Vender 320 € para volver al 80/20 generaría una ganancia de 53,33 € y, al 19 %, unos 10 € de impuesto ese mismo año, más la comisión de venta del bróker. Con fondos y un traspaso, esos 10 € no se pagan en ese momento: se aplazan hasta el reembolso final. La cifra es pequeña en una cartera de 10.000 €, pero crece con el tamaño de la cartera y con cada rebalanceo.

Esto no convierte a los ETF en una mala opción para mantener una cartera, pero si el plan es rebalancear activamente y con cierta frecuencia, el fondo indexado evita generar una factura fiscal cada vez que se corrige la proporción.

Ninguno de los dos métodos, por calendario o por banda, es el único correcto. Lo que sí importa es fijar uno de antemano y seguirlo, en vez de decidir cada vez según el estado de ánimo del momento: si el criterio cambia según cómo vaya el mercado, la cartera acaba con el riesgo que marca el último movimiento de la bolsa y no con el que elegiste.

Preguntas frecuentes sobre el rebalanceo

¿Es obligatorio rebalancear una cartera?

No. Saber cómo se rebalancea una cartera sirve para mantener el nivel de riesgo que elegiste. Si no rebalanceas nunca, la parte que más suba irá ganando peso y la cartera será, con el tiempo, más arriesgada o más conservadora de lo que querías.

¿Qué margen conviene usar en el método por bandas?

No hay una cifra oficial. Muchos inversores usan márgenes de 5 puntos porcentuales sobre el peso objetivo, o del 20 % al 25 % de ese peso en activos que pesan poco. Lo importante es fijarlo de antemano y no cambiarlo según cómo vaya el mercado.

¿Rebalancear tiene coste?

Depende de cómo lo hagas. Dirigir las aportaciones nuevas no cuesta nada. Con fondos, los traspasos no tributan y la mayoría de plataformas no cobran por ellos. Con ETF o acciones, cada venta puede tener comisión del bróker y, si hay ganancia, impuestos ese año.


La referencia a la investigación de Vanguard sobre frecuencia de rebalanceo procede de sus publicaciones de investigación citadas abajo. Este artículo tiene carácter informativo y educativo; no constituye una recomendación de inversión personalizada.

Fuentes consultadas: Vanguard — Why, how and when multi-asset investors should rebalance (resumen del estudio Rational rebalancing, 2022) · CNMV — Guía rápida de traspasos entre fondos de inversión

Sobre el autor

Óscar García escribe El Inversor Práctico, un proyecto independiente de divulgación sobre inversión para particulares en España. Antes de publicar, contrasta los datos con fuentes oficiales como la CNMV o la Agencia Tributaria, e indica siempre la fecha y el año fiscal de cada cifra.

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